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La montaña nunca respeta sus promesas y Alex Txikon ha vuelto a comprobarlo. A pesar de las buenas predicciones meteorológicas, que anunciaban vientos por debajo de los 50 km/h, el Everest ha vuelto a cerrar la puerta al montañero vizcaíno en su intento de coronarlo en invierno y sin la ayuda de oxígeno artificial.
“Campo Base, esto está muy muy peligroso. Está soplando unos 70km/h en el collado sur y más de 100 en cumbre…debemos bajar ya si no queremos perder los dedos o que alguien se quede por el camino….está muy peligroso…”. Con estas palabras el propio Txikon informaba a sus compañeros de las dificultades que estaba encontrando en su intento de ascensión, y les anunciaba su decisión de regresar al Campamento Base.
La situación era tan complicada en esa zona, entre los Campos 3 (7.200 metros) y 4 (7.990 m.), que en el momento en que el montañero vizcaíno informaba de su renuncia a la cumbre, cuatro de sus compañeros de cordada se encontraban 100 metros por delante y ni siquiera conocían esta decisión. Los cuatro permanecían luchando contra el viento con la determinación de montar una tienda en el Campo 4, pero a pesar de contar con oxígeno, el riesgo de ascender hasta el límite de los 8.000 metros en esas condiciones resultaba inasumible. Sin embargo, estaban con la radio apagada y eran necesarias casi dos horas para salvar la pequeña distancia que separaba a ambos grupos y para poder iniciar juntos el descenso.
Este es el segundo año consecutivo que Alex Txikon intenta hollar el Everest en invierno y sin la ayuda de oxígeno artificial, después de que el pasado año las condiciones climatológicas extremas le impidieran hacer cumbre.
El equipo del montañero vizcaíno no se resignó entonces a aquel revés y comenzó su nueva expedición hace poco más de dos meses. Después de equipar la ruta y de ascender el Pumori como parte de su aclimatación, el equipo permaneció en el Campo Base a la espera de que mejoraran las previsiones meteorológicas. Y después de 20 días de espera, llegaron las buenas noticias: se había abierto una ventana de buen tiempo entre los días 22 y 25, con vientos inferiores a los 40 km/h, imprescindibles para afrontar el reto. El equipo encaraba cuatro jornadas de extrema dureza en los que sus siete integrantes debían afrontar temperaturas de 40oC bajo cero en una zona considerada “de vida cero”, por encima de los 8.000 metros. Pero las previsiones volvieron a fallar, y lo que debían ser vientos de 40 km/h se convirtieron en vendavales infernales de entre 70 y 100 km/h, que hacían imposible el ascenso.
Las próximas horas serán decisivas para conocer los planes de la expedición. A partir de ahora, el equipo compuesto por Alex, Ali, Temba, Chepal, Nuri, Pasang y Walung deberá volver a analizar las predicciones meteorológicas y, sobre todo, evaluar su estado de ánimo y sus energías para tomar una decisión.
Si quieres ver la evolución en tiempo real de Txikon y su equipo, puedes hacerlo en este enlace. veres